Comida y familia

Los adolescentes

Cómo cuidar la alimentación de los jóvenes en crecimiento

Debido al rápido crecimiento que se da durante la adolescencia, la necesidad de nutrientes aumenta considerablemente. La alimentación cobra entonces gran importancia para lograr un óptimo crecimiento y desarrollo. Lograr este objetivo puede resultar difícil pues los adolescentes se ven fuertemente influenciados por el medio en el que viven y la moda, dejando la alimentación en segundo plano.

El adolescente se caracteriza por su afán de independencia, por su inquietud social y su deseo de pertenencia a un grupo. Prefiere comer fuera de casa y en general omite el desayuno. La selección de alimentos depende de su presupuesto, o de “lo que le quede más a la mano”. También comienza a mostrar conciencia y preocupación por su figura. Esto lo lleva en muchas ocasiones a decidir erróneamente sobre lo que comen y en que cantidades.

La alimentación del adolescente debe ser equilibrada, completa, variada, suficiente e inócua; debe incluir los 3 grupos de alimentos (verduras y frutas, cereales y tubérculos, leguminosas y alimentos de origen animal) .El aporte de energía, proteína, hierro y calcio es especialmente importante, así como el de vitamina D y vitaminas del complejo B, como riboflavina, ácido fólico y vitamina B6.

El riesgo de sufrir anemia por deficiencia de HIERRO es mayor durante este periodo que en etapas anteriores. El hierro ayuda a transportar el oxígeno a todo el organismo, lo cual favorece los procesos de concentración y aprendizaje y además ayuda a evitar la fatiga. El hierro también se requiere para el mantenimiento y aumento del volumen sanguíneo. La recomendación de hierro para los adolescentes hombres es de 15 mg/día y para las adolescentes mujeres de 22 mg/día.

Aunque en ambos sexos el consumo de CALCIO es de gran importancia, para la mujer adolescente es trascendental. Durante esta etapa, debe lograr tener una reserva adecuada de calcio en los huesos, que podrá utilizar durante el embarazo y la lactancia. Además, reduce el riesgo de padecer osteoporosis (descalcificación de los huesos) en la menopausia. Si no existe dicha reserva, el calcio se extrae de los huesos ya formados, ocasionando una estructura ósea débil.

La ingesta sugerida de calcio para las mujeres y hombres adolescentes es de 1300 mg/día. La actividad física es importante en todas las edades, sin embargo, al ser un promotor de formación de huesos sanos y de un estilo de vida saludable, es indispensable para el adolescente.

La actividad física en los jóvenes es altamente recomendable, pues además de mantenerlos ocupados, lejos de adicciones y del ocio, los ayudará a prevenir el sobrepeso y los estados de ánimo cambiantes.